Vodafone

Pedir cita escribiendo como hablas.

Un asistente de reservas por WhatsApp para pequeños negocios. El cliente escribe con naturalidad, la IA entiende la petición y un motor de agenda comprueba cada propuesta antes de responder.

Las personas y los espacios del vídeo están generados con IA. La conversación y la agenda recrean el funcionamiento del piloto; el panel de la profesional es una captura real del prototipo con datos ficticios.
Cliente
Vodafone
Tecnología
LLM propio, motor de agenda y WhatsApp
Dónde
Centros estéticos de tres ciudades
Idiomas
Castellano y euskera

El reto

Los autónomos y pequeños negocios dedican tiempo a gestionar citas, una tarea que no aporta valor a su trabajo. Las soluciones del mercado eran o sencillas o completas, pero no las dos cosas.

La hipótesis

Si el cliente puede reservar escribiendo como habla, sin formularios y eligiendo incluso al profesional, reservar deja de ser un trámite para las dos partes.

Qué construimos

Un LLM propio, alojado en nuestros servidores, interpreta los mensajes de WhatsApp en castellano y en euskera. Como la IA no es determinista, un motor de agenda valida cada propuesta antes de que llegue al cliente teniendo en cuenta hora, duración del servicio y profesional.

La profesional manda. Desde un panel ve la agenda y las solicitudes del asistente, y las citas largas, los cambios y las clientas nuevas esperan su visto bueno antes de confirmarse.

Qué pasó

El piloto se ejecutó en centros estéticos de tres ciudades. La IA propone, la agenda decide y la profesional tiene la última palabra.

Así funciona en WhatsApp.

  1. Conversación de WhatsApp: una clienta pide lavar y peinar el jueves a las 10, el asistente le pide su nombre y le muestra el resumen de la cita para confirmar.

    Pide como habla.

    Sin formularios. El asistente pregunta solo lo que falta.

  2. Conversación de WhatsApp: el cliente pide mechas el jueves a las 11, el asistente responde con los huecos disponibles a las 9, 12 y 15, y el cliente elige las 12.

    Si no hay hueco, la agenda propone otro.

    Pidió las 11. La agenda dijo que no y ofreció tres alternativas reales.

  3. Conversación de WhatsApp: tras confirmar su cita, la clienta pide otra a la misma hora para su amiga Manoli y el asistente le pregunta qué servicios quiere.

    Entiende peticiones encadenadas.

    Una cita y, de paso, otra para una amiga.

  4. Panel de la profesional: solicitudes del asistente con la propuesta de cita y avisos como servicio largo, clienta nueva o cambio de cita, cada una con botones para aceptar o proponer otra hora.

    La profesional tiene la última palabra.

    Las citas largas, los cambios y las clientas nuevas esperan su visto bueno.

Capturas del piloto y del prototipo con una peluquería. Los nombres y los datos son ficticios.

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